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Las
carreras de caballos son pruebas de velocidad
entre dos o más caballos, normalmente de la raza
pura sangre, que son conducidos o montados sobre
una pista especial. Es uno de los deportes más
antiguos y todavía popular en la mayoría de los
países y, también, uno de los más organizados y
comercializados. Conforma una industria enorme y
floreciente.
Las carreras de
caballos datan de hace 2,500 años, cuando los
mongoles y los chinos se complacían con carreras
de carros romanos. A mediados del siglo VI A.C.,
las olimpiadas en Grecia incluían carreras de
caballos. En la antigua Roma, se celebraron
carreras de caballos de forma ocasional, aunque
las carreras de carros eran mucho más
frecuentes. Las carreras de caballos actuales
descienden directamente del siglo XVI D.C. en
Inglaterra como una derivación de la caza. Los
jinetes de esa época que cabalgaban con galgos,
gustaban de comprobar la velocidad de sus
caballos contra la de otros cazadores.
Todos los
caballos de pura sangre modernos tienen como
ancestros comunes a uno o más de los tres
principales sementales: Byerly Turk, Darley
Arabian y Godolphin Barb, que fueron importados
a Gran Bretaña desde Oriente y norte de África
entre 1689 y 1724. Cruzados con yeguas inglesas
fuertes, dieron crías que poseían velocidad y
resistencia.
En esa época nace
una gran variedad de carreras. Existen
diferentes categorías de carreras de caballo:
las carreras en plano, carreras de vallas,
carreras a campo traviesa, carreras parejeras, y
carreras de trote y arnés. La industria
multimillonaria de las carreras de caballos se
funda en el criador, el dueño, el entrenador, y
el jockey o jinete. Lo que se requiere de un
caballo de carreras es una conformación
magnífica. |